La Escultura de Yvonne Domenge
www.domenge.com

Critica sobre su obra
La Escultura de Yvonne Domenge
Por Eduardo A. Chávez Silva

LA ESCULTURA DE YVONNE DOMENGE

    "En la ejecución; el artista comprende operaciones transformadoras (cuya objetividad es distinta a la imaginada). Por otro lado, la materia prima objeto de transformaciones, posee sus posibilidades reales de ser transformadas, que son diferentes a las supuestas por el artista. El producto u obra muestra, al final, las transformaciones reales que son muy disímiles a las concebidas".

    El texto anterior esta tornado del libro "Las actividades básicas de las artes plásticas" del Maestro Juan Acha, y he querido iniciar con él para hablar de la obra mas reciente de Yvonne Domenge, ya que en gran medida su capacidad artística es producto -como lo dice el texto citado-, de las operaciones transformadoras de los materiales que emplea en sus esculturas aunado a su creatividad y sustento conceptual. Además, como podrá darse cuenta, el texto no es sencillo, característica inconfundible del Maestro Acha, y creo que en el decir de este crítico de arte y la obra de la artista escultora Yvonne Domenge existe una unión, que es la incansable búsqueda por poner en claro el pensamiento creador aunado a un compromiso como productor visual.

    Yvonne, se ha entregado plenamente a su compromiso como escultora, a la ejecución de sus semillas, mandalas y cuencos; temas recurrentes, en sus últimas piezas en las que ha dedicado un gran tiempo de su quehacer a la unión de un de un concepto, con el o los materiales que lo hagan realidad en una obra escultórica,

    En sus semillas, mágicamente transforma, construye y hace ver una extraña realidad nueva, según un reflejo milenario, como Jean Rudel lo menciona al referirse a los escultores y es que la artista busca en sus semillas la mágica ligereza de las líneas y las formas, todas ellas envolventes; protectoras y siempre a punto de germinar, algunas de ellas esculpidas en un trozo de madera, rescatando las vetas del material y acentuando con pigmentos sus propias características de origen y del origen conceptual y creativo de la autora. En contraste con 1as realizadas en madera soporte en cuyos acabados Yvonne ha demostrado una destreza de manejo, y refinamiento artesanal a lo largo de su desarrollo profesional, otras semillas son de metal patinado tienen un pigmento oscuro en contraste con las hechas de una pasta de jabón, logrando con ello una fragilidad efímera producida por la estructura molecular del material, logrando transparencias que se suman al concepto de semilla, es decir, etéreas, frágiles, dejando que en ellas penetre la luz y puedan surgir a la vida.

    Domenge se apropia de las formas que nos da la naturaleza y las transforma. Sus semillas, de origen minúsculo, alcanzan dimensiones de universos circundantes a manera de contenedores o refugios en los que igual puede uno recrear un espacio interior que una llave para abrir un nuevo deseo escondido.

    En los cuencos, la escultora nos transporta a universos intransitables, irreales, silenciosos e íntimos. Estos grandes contenedores de un líquido denso con capacidades de un reflejo de obsidiana y paredes negras y doradas, son capaces de convertirse en plenos universos en donde el espectador juega con su propia intimidad cósmica.

    Para hablar de estos cuencos, viene a mi mente un pensamiento del escultor Federico Silva: "La escultura surge hacia fuera, es claro oscuro, luz y sombra, y su contacto especial está relacionado con el campo magnético, con el movimiento de la tierra y del espectador". En los cuencos de Yvonne, el espectador tiene la oportunidad de crear sus propios movimientos no sólo en el recorrido de la pieza sino haciendo vibrar el líquido denso, rompiendo su calma, produciendo con ello una unión magnética con la autora y la pieza.

    Se sabe que existen diferentes formas de mandalas y que éstos son utilizados para fines diferentes, los creados en forma de esculturas por Yvonne tienen dos propósitos principales: el primero, el encuentro de la artista con su propio proceso y desarrollo interior para reflejarlo en sus creaciones tridimensionales; el segundo es el poder permitir al espectador, a partir de esta experiencia y búsqueda de la autora, un encuentro con el universo, para entrar en contacto con nuestra fuerza interna. Los círculos, las esteras y la repetición equilibrada y geométrica es el permanente. En la madera rojiza, una cruz en movimiento constante es infinito surge del interior uniéndose a la superficie rítmica y sobrepuesta. En otra de sus piezas, el sin fin de un listón metálico nos invita a recorrer y razonar en la sin razón de la geometría imposible.

    Sin grandes pretensiones, pone en movimiento los materiales inanimados, sostenidos por líneas que dan origen a espacios tridimensionales. Domenge da a formas tradicionales una nueva interpretación con una nueva vitalidad propia de su personalidad y búsqueda por encontrarse y encontrar un acercamiento con el entorno y los hombres y mujeres de su tiempo.

    Para concluir, citaré un pensamiento de otro de mis maestros, Bruno Munari, "El piú grande ostacolo alla comprensione de un 'opera d'arte é quello di voler capire ", el obstáculo más grande para comprender una obra de arte es aquel de querer entenderla. Guiados por las semillas cuencas y mandalas de Yvonne Domenge dejemos a un lado los obstáculos y acerquémonos al espíritu inquieto y creador de esta artista.



© Copyright www.domenge.com